lunes, 16 de agosto de 2010

La Historia Emocional


Siempre he sostenido que cada una de las cosas que hacemos o pensamos, tiene que ver con nuestro estado emocional. Nuestras emociones están presentes en todo momento, en cada segundo de nuestras vidas. ¡Incluso cuando dormimos! ¿Alguna vez te has despertado emocionado por algo que soñaste? ¿O incluso triste porque el despertador no te dejó continuar con ese sueño tan interesante que estabas teniendo?

Una de las cosas que nos caracteriza como humanos, es nuestra capacidad para poder hacer conscientes nuestras emociones, pensar en ellas, reflexionar sobre lo que pasa con nuestros aparatos emocionales. Algunas especies, casi todas, sienten ira, miedo, tristeza, alegría, pero no pueden hacer nada al respecto; cuando Belisario, el león de un zoológico famoso de mi país, que murió hace unos cuantos días, se sentía amenazado, respondía con rabia y atacaba… Belisario no podía pensar sobre ello, no podía decir: “un momento, no puedo reaccionar de esta manera, de pronto mi irá puede hacer que me maten o que me hieran” ¡No! Belisario actúa automáticamente en coherencia con nuestras emociones.

En cambio, nosotros los humanos tenemos la capacidad de reflexionar sobre nuestras emociones y adecuar nuestras reacciones según los contextos en los que nos estamos relacionando. Poseemos inteligencia emocional. Lo curioso es que muchos de nosotros no usamos nuestra facultad para pensar nuestras emociones, e incluso nos disculpamos diciendo: "es que me deje llevar por mis emociones"

Ahora bien, he descubierto a través de mi trabajo en el consultorio, de mis reflexiones autoanalíticas y de la observación detallada de la cotidianidad, de la fascinante cotidianidad, que para poder entrenar de manera adecuada nuestra inteligencia emocional, necesitamos conocer o mejor, definir nuestra historia emocional.

¿Qué es la historia emocional? Es la interpretación actual que tiene alguien de su pasado emocional.

Te voy a pedir que, en este punto, toma un buen sorbo de esa bebida que tienes a tu lado, estires tu cuello, respires profundo y abras bien tus ojos, necesito que apagues el televisor, cierra el Messenger un momento, no te metas a tu Facebook y te conectes con las siguientes líneas, es totalmente necesario que lo hagas para que entiendas la diferencia entre conocer y definir tu historia emocional; así como la diferencia entre historia emocional y pasado emocional. ¿Estás list@? Dile a la persona que te está hablando por cualquiera de los chats que te de unos cuantos minutos… Aquí vamos.

Primero, lo que conocemos es nuestro pasado emocional y lo que definimos es nuestra historia emocional. Cuando estaba formándome para afinar mis habilidades clínicas, tuve la oportunidad de trabajar con soldados que sufrían de Estrés Post Traumático, algunos de ellos eran víctimas de un mismo episodio traumático.

Carlos era un soldado regular de 28 años de edad en ese momento y su superior, el sargento Benitez, un hombre con cara de gruñón de unos 40 y tantos. Ambos estuvieron presentes en un enfrentamiento en el que perdieron a muchos de sus compañeros, estaban el uno al lado del otro durante todo el episodio. Cuando entrevisté a Carlos estaba tranquilo, algo deprimido por las pérdidas recientes, pero estaba totalmente seguro de que saldría adelante y de que su condición era transitoria; Benitez, en cambio, estaba molesto, lleno de ira, totalmente desesperanzado sobre su futuro emocional, tenía ganas de quitarse la vida. Ambos hacían una descripción emocional de la situación bastante similar, relataban cómo se sintieron, hablaron del miedo que los embargó en el momento, de la ira que sentían cuando se sintieron emboscados; en resumen, relataban la misma situación. Esa “misma situación” era el pasado emocional, un pasado emocional que ambos compartían; la diferencia en la actitud que tomó cada uno frente a su futuro emocional gracias a la interpretación que han hecho de aquello que han vivido. La historia emocional de cada uno no es lo que recuerdan, es la interpretación que se hace de lo que se recuerda.

Pero bueno, dejemos los ejemplos extremos y vamos a la cotidianidad. Andrés es un cliente que consultó conmigo porque no podría lograr comunicarse exitosamente con las mujeres. Una característica de la vida de Andrés es que tenía una relación disfuncional con su madre, la interpretación que hacía de las dificultades de comunicación y de relación con su progenitora hizo que estas dificultades se trasladaran a sus relaciones con las mujeres, generando creencias comos:

- Las mujeres son complicadas
- Las mujeres son agresivas
- Las mujeres no dicen la verdad
- Las mujeres solo escuchan lo que les conviene
- Etc.

Estas creencias eran la base de la forma en que se comunicaba con los demás, específicamente con las mujeres. Y no fue culpa de su madre, fue gracias a la interpretación que él hizo de de su pasado emocional junto con su progenitora lo que generó estas creencias. Si todos los hombres que tienen relaciones difíciles con su progenitora tuvieran relaciones difíciles con el resto de las mujeres, la psicología sería algo bastante fácil y aún más la psicología de pareja.

Nuestro trabajo entonces para identificar nuestra historia emocional es primero conocer nuestro pasado emocional. La mejor forma de hacerlo es empezar un diario, pero sé que no todos tienen la misma afición por los diarios como yo la tengo, así que te recomendaré que hagas un ejercicio de memoria de tu vida enfocado en tres aspectos.

1. Todo lo que recuerdes de tu niñez: lo que te gustaba hacer, lo que te hacía feliz, lo que te molestaba. Pero sobre todo, aquello que realmente disfrutabas.
2. La forma en que te criaron tus padres: cómo te castigaban, cómo era la relación con ella durante tu niñez y adolescencia.
3. ¿Cómo era la relación de pareja de tus padres? Prácticamente eso te dará muchas pistas sobre los modelos de amor que tuviste
4. Enfócate en tus relaciones de pareja, qué sientes cuando las recuerdas, cómo las recuerdas.
5. Pregunta por el “Momento Mas…” ¿cuál fue tu momento más triste? ¿Cuál el más feliz? ¿Cuál el más molesto? ¿Cuándo fue que sentiste más miedo?

Una vez hayas hecho este ejercicio de recordación, notarás que acabas de pasar por una montaña rusa de emociones, pasarás de una emoción a otra con una facilidad increíble. Ahora bien, lo siguiente es preguntarse ¿Qué interpretación tengo de todo esto? Dicho de otro modo, respóndete cómo crees que cada uno de esos recuerdos ha influido en tu vida. Cada una de esas influencias te ayudará a identificar tu historia emocional. Recuerda que tu historia emocional es la interpretación que haces de tu pasado emocional.

Te daré un ejemplo de una parte del ejercicio para que lo puedas llevar a cabo:

Pasado Emocional:

Cuando estaba de novio con mi esposa, recuerdo una discusión que tuve con ella. Como es normal en la mayoría de las evocaciones de discusiones, no recuerdo cuál era el tema de la discusión, pero sí recuerdo que me sentía desesperado, como en una jaula, sin salida… lo siguiente que hice fue coger impulso contra la pared y estrellar mi cabeza frente a la misma. No recuerdo si me dolió o no, pero recuerdo que me abrí una pequeña herida que dejó bajar un hilo de sangre por mi frente y luego mi cara. La discusión perdió protagonismo y lo siguiente importante fue la estupidez que cometí y así lo recuerdo, recuerdo que me sentía como un idiota y luego sentí tranquilidad, al final, cuando la discusión y mi estupidez terminaron.

Historia Emocional:

Las reacciones emocionales de la ira son una estupidez y son arriesgadas para mi salud emocional y para mis relaciones. No puedo tener reacciones emocionales automáticas como las de Belisario. Saber controlar mi mal genio es importante para las relaciones de todo tipo y, sobre todo, para ser una persona atractiva. La inteligencia emocional es importante para ser un seductor natural.

Cada situación emocional que recordamos está acompañada de alguna interpretación. Dicho de otro modo LA HISTORIA EMOCIONAL ES LA TRADUCCIÓN EMOCIONAL QUE HACE UN SUJETO DE SU PASADO EMOCIONAL.

RECUERDA, SI ESTAS COMPROMETID@ CON TU CRECIMIENTO PERSONAL, CUENTAS CONMIGO.

5 comentarios:

Andrea dijo...

Imprimire este articulo Jose! esta interesantisimo y es un buen ejercicio de autoconocimiento.

Rexpert dijo...

Me ha gustado Doc!!

Haré el ejercicio..

Saludos Doc!!!

Manzapivo dijo...

Un tema sobresaliente y que afecta a la totalidad de las personas.
Estupendo aporte.

pep dijo...

Todo este tema de la inteligencia emocional me deja con la boca abierta cada vez que leo algo. Muy buen artículo.

Antheis dijo...

me ha gustado mucho la manera que has enfocado las emociones!