domingo, 31 de octubre de 2010

Dr. Phyloel´s Flashbacks. El Poder de la Persuasión (V) El Principio de Autoridad


Seguramente confías más en lo que yo escribo por el hecho de ser psicólogo y filósofo, de saber que he escrito un poco más de 70 artículos y por oír que colaboro en varios programas de radio de mi país. Quizá el hecho de que yo te cuente que he leído esto y lo otro y que he tenido experiencia clínica con pacientes de todos los tipos: esquizofrénicos, depresivos, ansiosos, normales, niños, adolescentes, parejas, familias e incluso bebés, te dé tranquilidad para leerme y la seguridad de que aplicarás los ejercicios y las técnicas que te propongo con resultados.

Así es, siempre confías más en los expertos, en la experiencia de otros o, a veces simplemente basta con que alguien importante (algún político, celebridad o jefe) haga algo para que los demás decidan hacerlo ¡Aún recuerdo a Michael J. Fox, cuando era la estrella de Volver al Futuro en los comerciales de PEPSI! Las ventas de PEPSI en los años ochenta casi superaban las de Coca-Cola por esta estrategia. ¿La razón? El principio de autoridad.

Otra gran forma en la que vemos el uso del principio de autoridad es a través de los expertos en términos científicos. Por ejemplo, los comerciales de televisión de productos para la salud siempre tienen una modelo disfrazada de odontóloga que dice que sus pacientes y sus hijos tienen un aliento paradisiaco y unos dientes inmaculadamente seductores gracias a cierto tipo de crema dental que ella recomienda desde su “experiencia profesional”. ¡Así es! La autoridad convence y no está mal, al contrario ES OBVIO QUE CONFÍES EN LA AUTORIDAD.

Seguramente estás pensando que este post está diseñado para que no te dejes estafar como lo han hecho hasta ahora creando ilusiones de autoridad en la publicidad. ¡Estás en lo cierto! Úsalo para eso, para que no te metan los dedos en la boca todo el tiempo y también para que escojas bien las autoridades que van a guiar tus decisiones. No es lo mismo creer en un médico de Harvard que creer en un sobandero de tercera para hacer un tratamiento de una enfermedad. ¡Cuidado, el sobandero usa el principio de autoridad para atraer a sus clientes!

Pero hay otro uso de este post: aprender a persuadir a las personas usando el principio de autoridad. Existen dos maneras de usar el principio de autoridad: la primera y más efectiva es hacer uso de aquellas cosas que te hacen a ti una autoridad en algo, sea lo que sea; y la otra manera es usar la autoridad de terceros, el uso de lo que otras autoridades han dicho acerca de un producto o de una situación para convencer. Cada una de las vías tiene que aprovechar dos tipos de autoridad, la autoridad de la experiencia y la autoridad del conocimiento (si están juntas ¡Mejor!).

Autoridad propia. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o de comprar algo: ¡Hazlo o úsalo antes de intentar persuadir a alguien de que lo haga! Por eso es más difícil vender casas a multimillonarios que vender ropa de marca a personas de bajos recursos. Si no lo has vivido no esperes que la gente te crea con facilidad, lo más probable es que te digan: “puff ni siquiera sabes de lo que estás hablando” Es la autoridad de la experiencia. El otro tipo de autoridad es la autoridad del conocimiento: la sociedad occidental la ha puesto en un pedestal a aquellos que han obtenido títulos universitarios o aquellos que han sido “mejor educados”. Ahora, vives en occidente y tienes que aprovechar ese principio. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o comprar un producto adquiere conocimiento sobre el producto, quizá no hayas tenido la experiencia de vivir en una casa de un millón de dólares, pero sí conoces las especificaciones arquitectónicas, las ventajas de la entrada de la luz, las bondades de la zona en dónde está ubicada, etc. Y eso, te da autoridad.

Autoridad de terceros. Usa una cita de un autor de prestigio en la introducción de tu próximo trabajo para la universidad o en la próxima presentación que hagas en la empresa en la que trabajas, también puedes decir que fuiste alumno de alguien prestigioso en la materia y comentar alguna enseñanza que te dio. Usa la autoridad otros e instala una asociación entre esa autoridad y tu persona. Puede ser a través de pequeñas mentiras o, mejor que eso, simplemente a través de historias o anécdotas propias en las que refieres como algún experto en la materia te contó los beneficios que obtuvo haciendo eso que quieres incitar a hacer. No obstante, recuerda que la autoridad por experiencia de terceros también es importante. Usa frases que lleven a los otros a pensar en alguien que ha tenido una experiencia específica relacionada con tu objetivo de persuasión, por ejemplo: “Un psicólogo que ha trabajado mucho con deportistas me contó que aquellos que habían vivido un proceso de coaching en inteligencia emocional mejoraron su rendimiento en 60%... por eso te recomiendo que empieces ese coaching que ofrece Dr. Phyloel”.

Te voy a ayudar a que construyas un repertorio de frases y los acomodes a las situaciones de tu vida cotidiana, a través de una estructura crea frases para tus ventas, para hablar con tu jefe, para seducir a esa mujer que antes no te ponía atención… ¡Tu escoges!. La fórmula es la siguiente:

Relata la experiencia y/o el conocimiento que te proporciona la autoridad. Recuerda que puede ser propia o de terceros. Este paso es el más importante y es el único que no puede faltar, obviamente.

¡No hay más pasos! A veces tendemos a pensar que las cosas son más complicadas de lo que son, persuadir es algo que haces todo el tiempo; Jim Rohn decía: lo más fácil de hacer es también lo más fácil de no hacer. Es un solo paso, pero un paso que exige que te vuelvas experto contando historias sobre tus experiencias, tus conocimientos y la autoridad de los terceros. Si eres un vendedor de algún producto, seguramente tienes muchas frases que responden a esto, hacer consciente el principio de autoridad te ayudará a usarlas en los momentos adecuados y no recitarlas porque sí.

No tienes que mandarme las frases que escribas pero te propongo que escribas las frases e historias que te puedan servir para tu vida cotidiana, con tu familia, con tu pareja etc. Usa el principio de autoridad.

Si eres vendedor, pregunta por el coaching de ventas Diseñado por Dr. Phyloel. Si no eres vendedor pregunta por el coaching de ventas diseñado por Dr. Phyloel. La próxima semana: ¿Por qué saber de ventas? No te sientes a esperarlo… mientras tanto usa los principios de la serie EL PODER DE LA PERSUACIÓN.

¡En una semana… Más persuasión!

jueves, 21 de octubre de 2010

Dr. Phyloel Flashbacks. El Poder de la Persuasión (IV). Cercanía Social y Familiar. Usando el Instinto de Vecindad


¡Hola Queridos Héroes! Es siempre para mí un placer estar de nuevo por acá escribiendo para ustedes.

Hoy, la cuarta entrega de la serie EL PODER DE LA PERSUASIÓN; aprenderás uno de los principios que hacen que las personas tomen decisiones a favor de otras con bastante facilidad. Hablamos del Principio de Cercanía Social y Familiar. Es más fácil que hagamos cosas por nuestros familiares y nuestros amigos.

¿De dónde proviene este principio? Bien, hay una tendencia que tiene todo ser humano y es lo que yo llamo instinto de vecindad; lo vivimos todos los días en todas y cada una de nuestras actividades, en las que sentimos más confianza y más tranquilidad por estar rodeados de personas conocidas. El instinto de vecindad tiene una escala: la escala de proximidad, básica en todos los mamíferos, que consiste en la ubicación de los individuos según la cercanía a familiar y social. Mirémoslo detenidamente:

Imagina que has decidido empezar un nuevo negocio ¿En quiénes piensas primero para hablar de ese negocio? Naturalmente, en tu familia nuclear (pareja, hijos, padres y hermanos); luego piensas en tu familia extensa (tíos, primos, abuelos…), luego piensas en tus amigos, luego en tus vecinos y luego, en el resto. Así es, la escala de proximidad tiene 5 estadios (lo verás más claro en la imagen de este post).

Profundicemos un poco cada uno de los estadios de la escala:

Estadio 1. Familia Nuclear: En este estadio se encuentran las personas de tu familia con quien te relacionas todos los días, en otras palabras, aquellos con quienes vives. Estas son las primeras personas que, normalmente, se enteran de las cosas importantes que pasan en tu vida. ¿Cuántas veces tu pareja no te ha acompañado a los partidos de futbol sin gustarle? ¿O cuántas veces las personas de tu familia han leído algo que escribiste? ¿O asistido a algún evento sólo porque tu formarías parte del mismo?

Estadio 2. Familia Extensa: Primos, tíos, abuelos, cuñados… todos aquellos derivados de tu familia nuclear son el siguiente estadio. Aún recuerdo la primera vez que aparecí en la radio, toda mi familia extensa estuvo en sus sillas pendientes de mi triunfal aparición, sin importar el tema, la hora y la emisora.

Estadio 3. Amigos. “¿Para qué son los amigos?” es una frase que resume muy bien cómo existe un principio bajo el cual uno siempre estará ahí para sus amigos. Mis amigos también estuvieron pendientes en la radio y muchos de ellos fueron mis primeros lectores.

Estadio 4. Vecinos. La gente de tu barrio, cuidad y país son tu vecindad. ¿Has tenido alguna sensación agradable cuando te encuentras a algún compatriota cuando estás fuera de tu país? ¡Seguro que sí! Incluso hasta le saludas efusivamente sin conocerlo. Hace unos días tuve la oportunidad de observar como dos chilenos que se encontraron en la fila de un banco se abrazaron efusivamente al saber que eran chilenos… y luego si empezaron a conocerse.

Estadio 5. El resto del mundo. No necesito explicarlo, pero si quiero enseñarte que, la idea es que cuando interacciones con gente nueva intenta que se reduzca la distancia entre tú y esa persona en la escala de proximidad.

Estadios intermedios. Hay otros elementos que llamo estadios intermedio de la escala de proximidad. Estas son las personas de las instituciones: de los sitios de trabajo, de las universidades, de las religiones; también están aquellos que pertenecen a ciertos grupos según raza, según profesión, según preferencia musical etc. Son intermedios porque casi siempre, están entre mezclados entre los estadios 1 al 4.

Seguramente estás preguntándote ¿Y para qué me sirve esta información, cómo puedo persuadir con ella a aquellas personas que hacen parte del estadio 5, del resto del mundo? Bien, para usar esta información ten en cuenta lo siguiente: LAS PERSONAS GUSTAN DE LO QUE ES FAMILIAR O CONOCIDO. Aunque hay otro principio de persuasión que luego estudiaremos que dice que la novedad es atractiva, esa novedad debe pertenecer a un rango familiar, es decir, no es igual que un familiar te venda una idea de un negocio novedoso a que te la venda alguien totalmente extraño que no está dentro de los estadios 1 al 4. La novedad atrae, pero sólo cuando hace sentir seguros a los demás: si eres fanático del rock, no vas a comprar la última novedad en hip hop, a menos que, sea una nueva fusión entre rock y hip hop.

Teniendo en cuenta que LAS PERSONAS GUSTAN DE LO FAMILIAR O LO CONOCIDO tu tarea con aquellos que están en el estadio 5 es: ENCONTRAR SIMILITUDES. Acércalos en la escala a los niveles intermedios o a los niveles 3 y 4. Difícilmente lo lograrás con los niveles 1 y 2, a menos que estés buscando esposa o le estés haciendo las veces de celestino con alguien de tu familia. Los pasos para acercar a alguien a tu escala de proximidad son los siguientes:

Paso 1. Encuentra un punto de vecindad o cercanía social. Este paso tiene dos momentos, en un primer momento te presentas con tu nombre completo, eso genera familiaridad porque el otro ya sabe tu apellido, así no alcance a recordarlo. En el siguiente momento, en el que preguntas una que otra cosa de su vida cotidiana, encontrarás cercanías al instante: la ciudad donde nació, la universidad o colegio en la que estudia o estudió, la actividad que realiza, la música que escucha, personas que conozcan en común por casualidad, etc. Hace unos días, una persona que no conocía fue a visitar mi sitio de trabajo y la conversación al comienzo fue algo seca y fría, pero luego, cuando me enteré de que esta persona también era profesional en psicología y, además de la misma universidad que yo, la conversación fluyó rápidamente de los profesional a lo personal, terminamos intercambiando números, correos electrónicos y ahora tenemos contacto frecuente. ENCUENTRA UN PUNTO EN COMÚN.

Paso 2. Aprovecha el punto en común para persuadir. Para los Héroes de la Seducción, es importante que tengan en cuenta esto, pues es una de las mejores técnicas para generar una nueva cita, simplemente con la frase: “Oye, sería interesante que pudiéramos seguir hablando del tema… dame tu correo electrónico o tu teléfono y nos encontramos de nuevo” ¡Créeme las probabilidades suben sustancialmente!

Paso 3. No contamines el punto en común. Si acaso te dedicas a ofrecer un producto o servicio, genera otra cita con tu nuevo amigo o amiga para ofrecérselo, no lo ofrezcas ahí mismo para no contaminar el punto en común que hizo que esa persona llegara a los niveles intermedios de tu escala, puedes correr el riesgo de alejarla.




Espero que entender esto te funcione a la perfección así como me ha funcionado a mí. La clave está en generar conversaciones amenas, tranquilas y divertidas, los puntos en común aparecen por sí solos, no te conviertas en un preguntón detestable, una cosa es detectar y otra esculcar. Y, como siempre, la mejor forma de detectar es ESCUCHAR.

¡Un saludo queridos amigos! Así es, Hace rato que haces parte de mi tercer estadio de proximidad y, si estás acá por primera vez, bienvenido.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Dr. Phyloel Flashbacks. Maratón sobre persuación. El Poder de la Persuasión (III) Polaridad entre evitación de dolor y consecución del placer



Seguimos con nuestra maratón. hoy vamos con el segundo principio, y nos enfocarquemos en una de las polaridades más interesantes en lo que se refiere al análisis del comportamiento. ¿Eres evitador de dolor o buscador de placer? Esta pregunta guiará la lectura que harás de este post que hoy traigo de nuevo a tus ojos, para que lo repitas, lo reencuadres, lo revivas. Una misma situación, vivida en distintos momentos puede darnos experiencias distintas.


¡Hola Queridos Héroes!

Continuamos con esta exitosa serie llamada EL PODER DE LA PERSUASIÓN, en la que seguiremos aprendiendo las Reglas, Técnicas y Principios para influenciar en las personas. Pero antes, hagamos un pequeño repaso de lo trabajado en la serie hasta el momento:

En la primera entrega tuvimos oportunidad de trabajar el Valor Social y aprendimos que las personas le dan más valor a las cosas que muchas otras personas valoran y dicha tendencia casi automática en las mentes humanas puede ser usada para influir en ellas y para persuadirlas de hacer ciertas cosas, comprar ciertos productos, etc. Si varios lo hacen, es más probable que tú lo hagas.

En la segunda entrega entendimos cómo usar el Sentimiento de Retribución que existe en las personas para lograr convencimiento o influencia en ellas. Es más fácil que hagas algo por alguien que ha hecho algo por ti y viceversa.

El día de hoy estudiaremos dos tipos de estrategias por medio de las cuales las personas toman decisiones, aprenderás cómo identificarlas y cómo influenciar en cada una de estas estrategias. Las personas deciden sobre sus acciones inmediatas dependiendo de la orientación que tengan: hacia ellos mismos, hacia los demás, hacia el logro, hacia la evitación, hacia el mantenimiento del estado de cosas actual, etc. Hoy estudiaremos una pareja de orientaciones que son contrarias la una de la otra y que han sido estudiadas por años: La polaridad entre la evitación del dolor y la consecución del placer.

El primero en hablar de esto fue Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, el descubrió que las personas toman sus decisiones morales por dos razones, para evitar el dolor y para conseguir el placer y luego entendió que unos se rigen más por una tendencia que por la otra. En nuestros días, la Programación Neurolingüística (PNL) llama a estas dos tendencias metaprogramas, es decir, una especie de Software Mental que corre para sortear la vida diaria. Entremos en materia:

Evitación del Dolor

Muchas veces nos hemos encontrado a nosotros mismos rechazando situaciones, personas u objetos para disminuir las probabilidades de salir dañados. Así mismo, también gastamos energía pensando en qué cosas hacer para evitar el dolor. Así es, las personas rechazan o aceptan situaciones, personas u objetos con el fin de evitar el dolor.

¿Cómo identificar si esta tendencia está presente? Sencillo, pregunta por las cosas que las personas hacen en su vida cotidiana: “¿Por qué compraste esa máquina para hacer ejercicio?” o “¿Por qué sigues saliendo con esta persona que no te atrae físicamente?”… Las respuestas de estas personas pueden ser: “compré la máquina para hacer ejercicio porque estaba cansado de que mi pareja me dijera que soy un perezoso barrigón” o “Sigo con esta persona porque no quiero estar sola”.

¿Cómo influenciar en ellos? Si quieres convencer a una persona que evita el dolor de hacer algo, o de comprar un producto ten en cuenta cómo tu propuesta le puede ayudar a la persona a evitar el dolor. Miremos algunos ejemplos:

“Te invitó a comer el viernes en la noche para que te distancies un poco del estrés producido por la semana”

“Este producto le garantizará la prevención de futuras enfermedades”

“Sí aprendes estas técnicas y principios de persuasión dejarás de sentir que la gente no te comprende o que rechazan tus ideas y propuestas”

Consecución del Placer


La búsqueda del placer es uno de los principios básicos del comportamiento humano (así como la evitación del dolor) y, como es normal, muchas veces hacemos las cosas para garantizarnos placer. Lo poderoso del placer es que hay muchas cosas que son placenteras y muchos estados emocionales que producen placer: la tranquilidad, la felicidad, la aceptación social, etc.

Lastimosamente, algunos estados emocionales negativos también producen placer y se necesita de intervención terapéutica para ayudar a las personas que encuentran placer en dichos estados. Incluso existen personas que sienten placer con el dolor; aunque este es un tema que exploraremos más adelante en Proyecto Héroes.

¿Cómo identificar a los buscadores de placer? También pregunta por la vida cotidiana, sigamos con el mismo ejemplo: “¿Por qué compraste esa máquina de hacer ejercicios?” o “¿Por qué sigues saliendo con esta persona que no te atrae físicamente?”… Las respuestas de estas personas pueden ser: “compré la máquina para hacer ejercicio porque me siento muy bien cuando tengo actividad física” o “Sigo con esta persona porque me hace sentir importante”.

¿Cómo influenciar en los buscadores de placer? Si quieres convencer a una persona que busca placer de hacer algo, o de comprar un producto ten en cuenta cómo tu propuesta le puede ayudar a la persona a conseguir placer. Miremos algunos ejemplos:

“Te invitó a comer el viernes en la noche para que te relajes y te diviertas un rato”

“Este producto le garantizará alcanzar un excelente estado de salud”

“Sí aprendes estas técnicas y principios de persuasión empezarás a sentir que las personas te escuchan, que tus propuestas son importantes y que tu punto de vista es valioso”

Seguramente te has dado cuenta de que en los dos casos, la acción es la misma y el resultado de la acción también. Simplemente el enfoque que se le da a la situación es distinto. Ten en cuenta que la información de tu propuesta es siempre la misma y el resultado también lo único que cambia es la forma en que la presentas cuando has identificado la tendencia del otro.

Este post te ayudará mejorar tus relaciones interpersonales y a evitar frustraciones en tus intentos de relacionarte.

¡Recuerda: si estás comprometid@ con tu crecimiento personal, Cuentas Conmigo!

sábado, 28 de agosto de 2010

Dr. Phyloel Flashbacks. Maratón sobre persuación. El Poder de la Persuasión (II). Cuatro vías para aprovechar el principio de la retribución


Este post es uno de mis preferidos y esta estrategia de persuasión es una de mis preferidas también. En su momento, fue un post bastante polémico, muchas personas me dijeron que era frío, calculador y hasta grosero eso de pedir que te devuelvan favores. No le hice cambios, no le modifiqué nada porque quiero que lo lean de la misma forma en que lo leyeron esos lectores y, además, los invito que se pregunten, o mejor, recuerden las formas en que han aplicado este principio o han sido persuadid@s por este principio.

Hola Queridos Héroes. Hoy seguiremos con los principios y reglas que existen para influenciar en las personas a través del poder de la persuasión.

La semana pasada estudiamos el principio de persuasión del Valor Social. En el que aprendiste que los seres humanos nos inclinamos más por las cosas que la mayoría de las personas han hecho que por aquellas de las que pocos tenemos noticia, repasemos: como ejemplo está la famosa comunidad Facebook, en la que todos entramos porque alguien nos invitó y nos dijo que muchos estaban en ella.

Esta semana aprenderás a cobrar favores. ¡Sí, así es! A cobrar favores y también a devolverlos, pues el segundo principio de persuasión que quiero trasmitirles hoy es el principio de Retribución: Es más fácil que hagas algo por alguien que ha hecho algo por ti y viceversa.

¿Cómo aprovechar este principio?

La vía más vieja es la fórmula de cobrar favores a aquellos por quienes has hecho algo. Por ejemplo:

“oye, acompáñame a ver la película, pues yo te acompañe al médico hace unos días”

O también puedes hacer uso de tratos y acuerdos:

“Si vas conmigo esta noche a la fiesta te acompañaré a esa visita aburrida que me contaste que tienes que hacer”

La otra vía, que es un poco menos agresiva y más efectiva, es crear ilusión de culpa en el otro, es decir, hacerle sentir que te debe algo y, por ello, te lo debe retribuir. Es una pequeña modificación del Principio de Retribución al que llamaremos: Retribución por culpa o por deuda. Algunos ejemplos:

“El año pasado no me llamaste para mi cumpleaños (dato curioso: rara vez las personas recuerdan que te han llamado cuando ha pasado mucho tiempo), así que me debes una invitación a comer”.

“Hace mucho rato que no me visitas, así que te invito hoy a mi casa para que te reivindiques conmigo”

Existe una tercera vía, que es muy usada en ventas, en la que aprovechas el sentimiento de retribución que todos los seres humanos tenemos para instalar un motivo de compra en tus clientes para tu servicio o producto. Está vía consiste en capitalizar el sentimiento de deuda hacia terceros, por ejemplo:

“Señora, con este producto usted podrá demostrarle a su señor esposo cuán agradecida está con él”

“Recomiéndale este blog a aquellas personas que en algún momento te ayudaron y ahora, tu podrás ayudarle a ellos con estos contenidos”


Hay que saber en qué momento usas este tipo de frases en las ventas; trata de no usarlas en frío a menos que sea una frase muy general (como en el caso de la segunda frase), es mejor usarlas haciendo uso de información que ya te ha dado el cliente (esto para la segunda frase).

La cuarta vía, es en la que te propones a ti mismo como el que debe retribuir, al ser el deudor o el de la culpa podrás persuadir al otro de aceptar tu propuesta al hacerle saber que hace parte de la retribución que harás. Algunos ejemplos:

“Quiero invitarte a comer para agradecerte todo lo que has hecho por mí”

“Me encantaría mostrarte un servicio que estoy ofreciendo ya que tu muy amablemente me has enseñado lo que tú haces por las demás personas”

O bien puedes inventar la deuda: “Oye, me siento en deuda contigo así que quiero llevarte a conocer un excelente lugar que me han recomendado (En esta frase están combinados dos principios de persuasión; el principio de Retribución y el principio del Valor Social)”


Existen muchas más variaciones de este principio, por lo que la clave para su aplicación está en la detección de situaciones que disparen el sentimiento de retribución, ya sea para recibirla o para efectuarla.

Bueno, si te gustó este post, aplícalo y recomiéndalo a otros así dejaré de sentirme en deuda contigo por no trascender más allá de tus ojos.

Un Saludo Queridos Héroes.

Recuerda, si estás comprometid@ con tu crecimiento personal ¡Cuentas Conmigo!

martes, 24 de agosto de 2010

Dr. Phyloel Flashbacks. Maratón sobre persuación. El Poder de la Persuasión (I). Si varios lo hacen, es más probable que tú lo hagas.


Continuando con la fusión entre Proyecto Héroes y Héroes de la Seducción para llegar este proyecto que cada vez va cogiendo más fuerza, he decidido iniciar una maratón en la que traeré una serie que fue bastante bien recibida en Proyecto Héroes y, además, agregaré nuevos post sobre El Poder de la Persuación. El post que leerás a continuación es el primero de esta serie y habla sobre uno de los principios más básicos de la persuación y la forma de aplicarlo. Bienvenido a la MARATON DE PERSUACIÓN.



Hola Queridos Héroes, es un placer para mí estar de vuelta en PROYECTO HÉROES para compartir con ustedes más contenidos que tienen que ver con su crecimiento personal. En esta segunda etapa tendremos más experiencias clínicas, más aprendizajes generados a través del trabajo con la gente y con los grupos, más contenidos provenientes del constante estudio de las ciencias del crecimiento personal.

Hoy empezaremos una serie en la que encontrarás los distintos principios y técnicas que existen para persuadir a las personas. Esta serie responde a las diferentes dinámicas sociales que hacen que las personas se dejen llevar por otras, y a aquellas habilidades que tienen algunos para poder influir en otros. Entiende cómo funcionan y luego aplícalas. Esta serie será llamada: EL PODER DE LA PERSUACIÓN.

Hoy, en EL PODER DE LA PERSUACIÓN (I), hablaremos sobre el principio que usa la mayoría de las empresas en sus publicidades: el poder del valor social. Algo tiene valor social cuando es parte de la mayoría de las mentes humanas, por ejemplo es de valor social la caridad, pues la mayoría de las personas sienten admiración y alabanza por los caritativos; muchos productos que han logrado consolidar su marca lo han hecho a través de publicitar en cuántos países están, cuantos clientes han consumido dicho producto o servicio, etc.

¿Cómo puedes aprovechar este principio a tu favor? Cuando quieres persuadir a alguien de hacer cualquier cosa sólo basta con que le digas que otras personas lo han hecho con excelentes resultados. También puedes agregarle un elemento emocional y decirle que tus seres queridos lo han hecho y han sido beneficiados… Las posibilidades son muchas.

Cierto día uno de mis clientes me preguntó cómo hacer para invitar a una amiga suya a jugar golfito, pues había escuchado que las actividades físicas y divertidas podrían proporcionar atracción. Sin embargo, no sabía cómo invitarla aumentando las probabilidades de que le dijera que sí. Mi consejo fue que aprovechara el principio del valor social y le dijese: “Hace unos días estuve con cinco de mis amigos jugando golfito en el centro comercial y pasamos un excelente rato, así que quiero juguemos para pasar otro buen rato”.



En cada país las palabras son distintas, así que acomoda la frase tu discurso a como hablas normalmente: si usas exactamente las mismas palabras que yo acabo de proponer, a pesar de que el principio está aplicado, disminuirás tus probabilidades, pues te escucharás postizo y poco natural. Acomoda el principio a tu estilo. Para hacer mayor claridad, expondré la estructura de la frase para aplicar el este primer principio de persuasión










Algunos tips para agregar a la estructura:

Incluye nexos emocionales con el producto o con la actividad, por ejemplo:

En mi familia todos han visto la película y salen felices, deberíamos ir.

Aprovecha el poder de la recomendación que es una de las modalidades del principio del Valor Social, por ejemplo:

Ya como tres personas me han dicho que ese restaurante es delicioso, y el servicio es bastante agradable, ¿Por qué no comemos allá?

Este principio es aplicado sin querer infinidad de veces todos los días, con más frecuencia de lo que tú te das cuenta. Ahora que lo conoces puedes aprovecharlo y detectarlo con más facilidad para usarlo y, por qué no, para evitar ser persuadido de cosas que no quieres.

Cabe anotar que este principio, como todos los demás, debe ser usado de manera adecuada. Recuerda que todas las habilidades especiales son para ayudarte a ti a y a las demás personas.

Gracias a todos por darme la bienvenida, gracias a aquellos que aprovecharon mi ausencia para leer aquello que aún no habían leído y me esperaron pacientemente. Y a los lectores nuevos que llegan al proyecto: BIENVENIDOS.

Recuerda, si estás comprometido con tu crecimiento personal ¡Cuéntas Conmigo!



lunes, 16 de agosto de 2010

La Historia Emocional


Siempre he sostenido que cada una de las cosas que hacemos o pensamos, tiene que ver con nuestro estado emocional. Nuestras emociones están presentes en todo momento, en cada segundo de nuestras vidas. ¡Incluso cuando dormimos! ¿Alguna vez te has despertado emocionado por algo que soñaste? ¿O incluso triste porque el despertador no te dejó continuar con ese sueño tan interesante que estabas teniendo?

Una de las cosas que nos caracteriza como humanos, es nuestra capacidad para poder hacer conscientes nuestras emociones, pensar en ellas, reflexionar sobre lo que pasa con nuestros aparatos emocionales. Algunas especies, casi todas, sienten ira, miedo, tristeza, alegría, pero no pueden hacer nada al respecto; cuando Belisario, el león de un zoológico famoso de mi país, que murió hace unos cuantos días, se sentía amenazado, respondía con rabia y atacaba… Belisario no podía pensar sobre ello, no podía decir: “un momento, no puedo reaccionar de esta manera, de pronto mi irá puede hacer que me maten o que me hieran” ¡No! Belisario actúa automáticamente en coherencia con nuestras emociones.

En cambio, nosotros los humanos tenemos la capacidad de reflexionar sobre nuestras emociones y adecuar nuestras reacciones según los contextos en los que nos estamos relacionando. Poseemos inteligencia emocional. Lo curioso es que muchos de nosotros no usamos nuestra facultad para pensar nuestras emociones, e incluso nos disculpamos diciendo: "es que me deje llevar por mis emociones"

Ahora bien, he descubierto a través de mi trabajo en el consultorio, de mis reflexiones autoanalíticas y de la observación detallada de la cotidianidad, de la fascinante cotidianidad, que para poder entrenar de manera adecuada nuestra inteligencia emocional, necesitamos conocer o mejor, definir nuestra historia emocional.

¿Qué es la historia emocional? Es la interpretación actual que tiene alguien de su pasado emocional.

Te voy a pedir que, en este punto, toma un buen sorbo de esa bebida que tienes a tu lado, estires tu cuello, respires profundo y abras bien tus ojos, necesito que apagues el televisor, cierra el Messenger un momento, no te metas a tu Facebook y te conectes con las siguientes líneas, es totalmente necesario que lo hagas para que entiendas la diferencia entre conocer y definir tu historia emocional; así como la diferencia entre historia emocional y pasado emocional. ¿Estás list@? Dile a la persona que te está hablando por cualquiera de los chats que te de unos cuantos minutos… Aquí vamos.

Primero, lo que conocemos es nuestro pasado emocional y lo que definimos es nuestra historia emocional. Cuando estaba formándome para afinar mis habilidades clínicas, tuve la oportunidad de trabajar con soldados que sufrían de Estrés Post Traumático, algunos de ellos eran víctimas de un mismo episodio traumático.

Carlos era un soldado regular de 28 años de edad en ese momento y su superior, el sargento Benitez, un hombre con cara de gruñón de unos 40 y tantos. Ambos estuvieron presentes en un enfrentamiento en el que perdieron a muchos de sus compañeros, estaban el uno al lado del otro durante todo el episodio. Cuando entrevisté a Carlos estaba tranquilo, algo deprimido por las pérdidas recientes, pero estaba totalmente seguro de que saldría adelante y de que su condición era transitoria; Benitez, en cambio, estaba molesto, lleno de ira, totalmente desesperanzado sobre su futuro emocional, tenía ganas de quitarse la vida. Ambos hacían una descripción emocional de la situación bastante similar, relataban cómo se sintieron, hablaron del miedo que los embargó en el momento, de la ira que sentían cuando se sintieron emboscados; en resumen, relataban la misma situación. Esa “misma situación” era el pasado emocional, un pasado emocional que ambos compartían; la diferencia en la actitud que tomó cada uno frente a su futuro emocional gracias a la interpretación que han hecho de aquello que han vivido. La historia emocional de cada uno no es lo que recuerdan, es la interpretación que se hace de lo que se recuerda.

Pero bueno, dejemos los ejemplos extremos y vamos a la cotidianidad. Andrés es un cliente que consultó conmigo porque no podría lograr comunicarse exitosamente con las mujeres. Una característica de la vida de Andrés es que tenía una relación disfuncional con su madre, la interpretación que hacía de las dificultades de comunicación y de relación con su progenitora hizo que estas dificultades se trasladaran a sus relaciones con las mujeres, generando creencias comos:

- Las mujeres son complicadas
- Las mujeres son agresivas
- Las mujeres no dicen la verdad
- Las mujeres solo escuchan lo que les conviene
- Etc.

Estas creencias eran la base de la forma en que se comunicaba con los demás, específicamente con las mujeres. Y no fue culpa de su madre, fue gracias a la interpretación que él hizo de de su pasado emocional junto con su progenitora lo que generó estas creencias. Si todos los hombres que tienen relaciones difíciles con su progenitora tuvieran relaciones difíciles con el resto de las mujeres, la psicología sería algo bastante fácil y aún más la psicología de pareja.

Nuestro trabajo entonces para identificar nuestra historia emocional es primero conocer nuestro pasado emocional. La mejor forma de hacerlo es empezar un diario, pero sé que no todos tienen la misma afición por los diarios como yo la tengo, así que te recomendaré que hagas un ejercicio de memoria de tu vida enfocado en tres aspectos.

1. Todo lo que recuerdes de tu niñez: lo que te gustaba hacer, lo que te hacía feliz, lo que te molestaba. Pero sobre todo, aquello que realmente disfrutabas.
2. La forma en que te criaron tus padres: cómo te castigaban, cómo era la relación con ella durante tu niñez y adolescencia.
3. ¿Cómo era la relación de pareja de tus padres? Prácticamente eso te dará muchas pistas sobre los modelos de amor que tuviste
4. Enfócate en tus relaciones de pareja, qué sientes cuando las recuerdas, cómo las recuerdas.
5. Pregunta por el “Momento Mas…” ¿cuál fue tu momento más triste? ¿Cuál el más feliz? ¿Cuál el más molesto? ¿Cuándo fue que sentiste más miedo?

Una vez hayas hecho este ejercicio de recordación, notarás que acabas de pasar por una montaña rusa de emociones, pasarás de una emoción a otra con una facilidad increíble. Ahora bien, lo siguiente es preguntarse ¿Qué interpretación tengo de todo esto? Dicho de otro modo, respóndete cómo crees que cada uno de esos recuerdos ha influido en tu vida. Cada una de esas influencias te ayudará a identificar tu historia emocional. Recuerda que tu historia emocional es la interpretación que haces de tu pasado emocional.

Te daré un ejemplo de una parte del ejercicio para que lo puedas llevar a cabo:

Pasado Emocional:

Cuando estaba de novio con mi esposa, recuerdo una discusión que tuve con ella. Como es normal en la mayoría de las evocaciones de discusiones, no recuerdo cuál era el tema de la discusión, pero sí recuerdo que me sentía desesperado, como en una jaula, sin salida… lo siguiente que hice fue coger impulso contra la pared y estrellar mi cabeza frente a la misma. No recuerdo si me dolió o no, pero recuerdo que me abrí una pequeña herida que dejó bajar un hilo de sangre por mi frente y luego mi cara. La discusión perdió protagonismo y lo siguiente importante fue la estupidez que cometí y así lo recuerdo, recuerdo que me sentía como un idiota y luego sentí tranquilidad, al final, cuando la discusión y mi estupidez terminaron.

Historia Emocional:

Las reacciones emocionales de la ira son una estupidez y son arriesgadas para mi salud emocional y para mis relaciones. No puedo tener reacciones emocionales automáticas como las de Belisario. Saber controlar mi mal genio es importante para las relaciones de todo tipo y, sobre todo, para ser una persona atractiva. La inteligencia emocional es importante para ser un seductor natural.

Cada situación emocional que recordamos está acompañada de alguna interpretación. Dicho de otro modo LA HISTORIA EMOCIONAL ES LA TRADUCCIÓN EMOCIONAL QUE HACE UN SUJETO DE SU PASADO EMOCIONAL.

RECUERDA, SI ESTAS COMPROMETID@ CON TU CRECIMIENTO PERSONAL, CUENTAS CONMIGO.

lunes, 19 de julio de 2010

TRADUCCIONES EMOCIONALES


El ser humano se comunica de muchas formas. De manera verbal, de manera corporal, con el tono de la voz, con la ropa, con el ritmo de la respiración, con los patrones, los tics… ¡Todo lo que pasa contigo, comunica algo, absolutamente todo!

Una de las formas más importantes de comunicación es la Comunicación Emocional, es decir, todo aquello que nuestros estados emocionales comunican. Cuando estamos inmersos en un estado emocional específico, mostramos una actitud específica, nuestro cuerpo tiene reacciones particulares según nuestro estado, lo mismo pasa con nuestros gestos, nuestros tics, nuestros patro… ¡Un momento! Estoy notando que aquellas formas de comunicación que describí arriba se derivan de nuestros estados emocionales. Pensémoslo bien.

Cada uno de nuestros estados emocionales, tiene una buena cantidad de demostraciones en el afuera. Hagamos de cuenta que nos encontramos inmersos en la tristeza; nuestro cuerpo se siente sin ganas, nuestra cara tiene un gesto plano (si es que no nos encontramos llorando), probablemente nuestra chaqueta o saco estén cerrados, nuestros pies juntos y muy seguramente nos encontramos sentados. Si nuestra tristeza ha durado algunos días, probablemente hemos comido menos de lo normal, dormido mal y hasta puede que estemos hablando menos con las personas con las que nos tratamos a diario, algunos incluso se ponen irritables y de mal genio. El tono de voz probablemente sea bajo y quizá estemos hablando lento.

Como vemos, un estado emocional se comunica de todas las formas posibles. Y no sólo estamos programados para comunicar nuestras emociones, también estamos diseñados para detectar las emociones de los otros. Lastimosamente la cultura nos ha hecho olvidarnos de las emociones y concentrarnos en las racionalizaciones, hasta hace pocos años, empezamos a darnos cuenta del poder que tienen las emociones en cada uno de los aspectos de nuestras vidas. Este olvido del poder de las emociones, ha hecho que la mayoría de las personas no pensemos en ellas con frecuencia, simplemente las vivimos, las padecemos en algunos casos y, en otros casos, tratamos de evitarlas, de ser sus víctimas.

Esta constante dinámica cultural de evitación de las emociones (o las pasiones como la llamaron los filósofos modernos y las concibieron como las causantes de los errores del juicio adecuado) ha hecho que seamos malos intérpretes de la comunicación emocional. Tenemos que volvernos a entrenar en la percepción de las emociones propias y de los otros. Tenemos que aprender a hacer TRADUCCIONES EMOCIONALES.

¿Qué es una traducción emocional? Es la interpretación emocional que hacemos de las acciones de otros. Dicho de otro modo: un gesto, una palabra, una frase, un movimiento, una disculpa emitida por el otro, siempre tendrá un efecto emocional en nosotros.

El problema de ello, es que el mismo gesto, emitido por la misma persona, en el mismo instante, puede ser interpretado de manera distinta por cada uno de los receptores del mensaje. Por ejemplo, una persona con la que estamos empezando a salir puede decirnos: “¿Sabes? Eres una persona muy interesante, pero me parece prudente que vayamos más despacio”. Cada persona hará una traducción emocional dependiendo de su historia de vida, sus creencias y muchos otros aspectos personales de su vida. Las posibles traducciones que podemos encontrar frente a esta frase pueden ser:

· “Maldición, quiere tomarse las cosas de manera lenta, realmente no le intereso”
· “Qué bien, realmente le intereso y le parece importante que nos conozcamos de manera adecuada”
· “Me dijo que soy interesante, casi siempre que dicen eso es porque realmente les importa un bledo”
· “Definitivamente le parezco interesante, voy por buen camino”
· “Ah, es una persona muy prevenida, mejor no me meto con ella, esa desconfianza es de lo peor”
· “Definitivamente prefiero una persona más arriesgada”, etc.

Podría hacer una lista infinitamente larga de la cantidad de traducciones emocionales que hacemos de lo que las personas nos dicen. Seguramente ahorita estás pensando ¿y ahora cómo se puede saber qué es lo que REALMENTE quiso decir esa persona?

Hay varias opciones: la primera, preguntar directamente; como segunda opción está conocer a profundidad la Historia Emocional de esa persona o bien, un tercer camino puede ser: escuchar realmente las emociones de la persona y no basarnos en nuestra propia Historia Emocional (espera un próximo post con la explicación de este concepto).

Preguntar directamente es el camino más rápido a que te den un bofetón, que te boten el agua (si vas a preguntar directamente, asegúrate que el otro esté tomando una bebida fría) en la cara o que simplemente no vuelvan a salir contigo. Preguntar directamente te hace correr un riesgo muy alto de meterte en cosas que no te competen. Por ejemplo, si le dices a la persona: “¿Estás realmente interesad@ o sólo lo dices para que yo esté tranquil@ y deje de ser tan insistente?” Sea cierto o no, la mayoría de los seres humanos nos molestamos cuando los demás pongan palabras en nuestra boca; te lo garantizo, la queja más frecuente en mi consultorio es esa: “doctor, es que mi espos@ se la pasa “leyéndome la mente” pone palabras en mi boca todo el tiempo y ni siquiera hace el esfuerzo de escucharme”.

El siguiente paso es conocer la historia emocional de la otra persona, tener un panorama completo de su crianza, de sus relaciones pasadas, de sus creencias acerca de las emociones, etc. Si apenas estás saliendo con una persona es muy difícil que conozcas su historia emocional (aunque es algo que puede entrenarse); aún si es tu esposa o hermano, es poco probable que tengas un conocimiento exacto de ella. He visto en mi consultorio como parejas de 25 años de casados no conocen a profundidad (a veces ni siquiera un poco) sus respectivas historias emocionales. Como aprenderemos luego, la historia emocional de una persona puede cambiar fácilmente, así que, esta opción tampoco es la más útil para hacer buenas traducciones emocionales (aunque en términos de seducción después de la seducción, es importante que hagamos un gran esfuerzo por conocer las historias emocionales de nuestra pareja).

Por último, el camino de la observación directa es un ejercicio de detallar cada cosa que el estado emocional del otro nos comunica. Para ello tenemos que tener claro qué es un estado emocional. Su nombre es muy claro, un estado emocional es la cualidad emocional de un momento específico. Para entenderlo mejor es mucho más fácil conocer de qué está compuesto:

1. Una representación interna
2. Un lenguaje corporal específico coherente con el estado emocional
3. Un tono de voz específico coherente con el estado emocional
4. Una causa que lo dispara.

Hay dos elementos que no podemos conocer tan fácilmente, cuando hacemos traducciones emocionales: la causa el estado emocional que se está presentando y la representación interna de la misma. Ambos elementos hacer parte de la historia emocional del sujeto, así que es mejor no centrarse en esos dos elementos cuando no conocemos esa historia.

Los otros dos elementos si son bastante claros y son muy sencillos de observar. Siendo así, te daré algunas pistas de cómo se comporta el cuerpo y la voz en cada una de las cuatro emociones básicas, así podrás hacer traducciones emocionales más cercanas a la realidad.

Ira: Cuando estamos molestos, toda la sangre de nuestro cuerpo se va hacia nuestras extremidades. ¿Has sentido estando iracundo que puedes correr, golpear, saltar y moverte con más fuerza? Bueno, es por eso, porque tus extremidades están listas para atacar y para defenderte. En términos más sutiles una persona que esté un poco molesta, apretará puños, cerrara el espacio entre sus dientes así esté sonriendo, sonreirá con su boca pero no con sus ojos, los tendrá entrecerrados, como sospechando. Su voz será fuerte y notarás que marca los acentos de manera tajante y la palabra interesante no sonará “interesante”, es decir, ese tono de voz no tendrá nada que ver con ello. Recuerda que un buen tip para comunicar emociones es hacer que las palabras suenen como su significado. A veces, el que está molesto, baja su voz más de la cuenta, ya que está intentando contrarrestar la rabia o la molestia.

Felicidad: El cuerpo de un feliz se comporta de una manera similar a la de un iracundo. Sus piernas y brazos están listas para la acción para saltar, celebrar, cuidar y generar vínculos. Las reacciones fisiológicas corporales son casi las mismas en la ira que en la felicidad, sólo que en la ira se presentan en un grado más intenso. He ahí el peligro de que muchas personas les guste estar molestas (yo era uno de ellos). La voz de la persona feliz sí tiene acentos mucho más marcados, sus ojos son coherentes con su sonrisa, las palabras suenan realmente transparentes, su postura corporal está mucho más tranquila y relajada. Realmente sientes que, cuando dice interesante, suena interesante. Siempre he dicho una cosa: hay que confiar en nuestro estómago, si sientes algo en el estómago que te parece cómodo y tranquilo, seguramente estás frente a una reacción genuina.

Tristeza: ¡Ten cuidado! Las personas tristes tienden a ser altamente persuasivas y es posible que caigamos en la trampa de la simpatía o la lástima y terminemos cediendo a cosas que no queremos. El cuerpo de la persona triste se ve triste, la sangre está casi toda en el cerebro, por lo que la persona probablemente esté sentada, cruzada de brazos, como abrigándose (¡así es, la tristeza da frío!). Al tener tanta sangre en el cerebro, la reflexión se dispara y, curiosamente, también la creatividad (esta también se dispara en la felicidad pero toma más tiempo). Es posible que el triste mienta para protegerse de decisiones estúpidas. ¿Has escuchado la frase “no eres tú, soy yo”? es un excelente ejemplo de cómo la gente se miente a sí misma y a otros en la tristeza para salir de un atascadero emocional. Esa frase siempre, siempre la he escuchado en un tono triste y melancólico. El triste también puede ser sincero, pero, de todos modos, que una persona triste te diga que eres “interesante” es poco coherente. La voz del triste es lenta, baja y plana.

Miedo: En situaciones sociales, solemos usar la palabra ansiedad para describir a alguien asustado. Aunque no es totalmente exacta la sustitución de una palabra por la otra, aceptémosla por ahora. Una persona ansiosa o asustada, generalmente tiene más sangre en sus piernas, sus manos se ponen frías y poco se puede pensar en ese momento. Quizá sus colores bajen, es decir, se ponga un poco pálido, sus pupilas pueden estar contraídas y es bastante lógico si sus labios están secos o esté pasando saliva con más frecuencia que al inicio de la conversación. El miedo, es una respuesta emocional en la que se puede confiar. La frase que tenemos como ejemplo es probablemente producida por el miedo/ansiedad de entrar en una relación con alguien de quien se sabe poco. Si la dice con este lenguaje corporal, más una voz un poco temblorosa o tartamudeando un poco, es totalmente coherente y, digamos, que en realidad si le pareces interesante, pero quiere tomarse las cosas despacio.

Es importante cómo generar todas estas señales son indicadores del verdadero estado emocional de una persona. Es bastante probable que puedas esconder algo que estás pensando, pero es muy difícil poder esconder algo que estás sintiendo. Pocas personas pueden hacerlo y, cuando pueden hacerlo, casi siempre padecen de algún trastorno de tipo afectivo. La lección de hoy es, escucha las emociones fijándote en el cuerpo y en la voz.

Haz el ejercicio en esta semana y empezarás a lograr traducciones emocionales mucho más efectivas. Leer a las personas es una de las mejores estrategias de seducción. Aquel que lee al que tiene al frente, lo escucha realmente y alcanza a notar sus necesidades, sus vacios y eso que espera de los demás. Por eso han dicho que la escucha es una de las herramientas más poderosas de seducción.

Nos vemos más adelante con otros temas emocionales y efectivos para tus relaciones interpersonales.

RECUERDA, SI ESTÁS COMPROMETID@ CON TU CRECIMIENTO PERSONAL ¡CUENTAS CONMIGO!