viernes, 27 de noviembre de 2009

La ansiedad y la creación de necesidades no necesarias.






En el último post sobre el aparato emocional, hablamos sobre la utilidad de la ansiedad. Repasemos: la ansiedad tiene como función poner nuestro sistema en alerta e incrementar las funciones perceptivas para encontrar la satisfacción de una necesidad específica.

Miremos un ejemplo sobre una necesidad normal: haz de cuenta que son las 12 del día y es la hora del día en la que ocasionalmente tomas tu almuerzo. Por diversas circunstancias el horario se ha movido un poco y pasas varias horas más sin recibir alimento. Siendo así, empiezas a generar ansiedad y tu sistema perceptivo se enfoca en un y única cosa (guardadas las proporciones): en conseguir comida. Esta ausencia de esa necesidad que se satisfacía a cada nada, es la que crea la ansiedad y hace que todo el sistema se ponga alerta frente a la consecución de los medios para satisfacer esa necesidad. La situación es fácil de entender cuando hablamos de necesidades básicas como el hambre, el sexo, protección o resguardo y la sed.

Ahora bien, nuestra sociedad y las excelentes mentes de la publicidad y el marketing se han vuelto expertos en la creación de necesidades secundarias que, casi siempre, son una distorsión de las necesidades básicas. Tenemos necesidades como casas, autos, un nuevo artefacto tecnológico, etc., etc. Esas necesidades también crean ansiedades, en una menor cuantía, estas pequeñas ansiedades son las que hacen que, cuando queramos un tipo de auto determinado, lo empecemos a ver por todos lados, o cuando estamos pensando en que queremos hacer un viaje, vemos cómo en los periódicos salta toda la publicidad sobre el tema, etc.

La ansiedad se vuelve patológica cuando hay una privación muy larga de la satisfacción de la necesidad, ya sea básica o secundaria. Una persona que ha dormido poco generalmente se vuelve malgeniada, su metabolismo cambia y hasta puede llegar a tener pesadillas, una persona que no ha comido tiende a deprimirse y a retraerse. Hay muchas ideas al respecto que rodean el tema.

No puedo parar de hablar de un aspecto interesante de la ansiedad: las adicciones. Con el ejemplo de la ansiedad que se presenta en las personas adictas, podremos entender un poco más la dinámica de la ansiedad en la gente normal. La ansiedad en el adicto se presenta por la ausencia de una necesidad creada de manera fisiológica; en términos normales, los seres humanos no tenemos necesidad de estas sustancias, pero estas disparan ciertos neurotransmisores a niveles más elevados de tal forma que, cuando están ausentes dichas sustancias, la ausencia de las mismas generan una gran ansiedad porque el cerebro cree que necesita de esas sustancias para su funcionamiento normal.

Pasamos ahí a un punto bastante interesante y que es una de las piedras angulares de la Inteligencia Emocional: la presencia de la creencia en la generación de necesidades no necesarias. Las creencias, no son sólo una cuestión psicológica y ahí está el poder de las mismas: también tienen la capacidad para generar una influencia cerebral (en este punto me gustaría aclarar que psicológico y fisiología cerebral deberían empezar a dejar de ser cosas separadas, pero bueno, esa es una discusión epistemológica que quiero dejar para otros campos como la academia y la investigación: para redondear el asunto, llamemos a estos fenómenos: neuropsicológicos).

Más concretamente: la creencia se instala en el cerebro generando un efecto fisiológico que crea “adicción” a esa creencia. Miremos un ejemplo. La creencia es: Yo soy tímido. Dicha creencia tiene un efecto neuropsicológico, creando la baja de endorfinas (hormonas encargadas de generar estados de bienestar) y generando neurotransmisores que generan otros procesos como la reflexión, mecanismos de defensa que, de alguna u otra manera, hacen sentir bien (protegido por ejemplo) al organismo y justifican la creencia al tratar de estabilizar la situación. Así las cosas, una necesidad no necesaria, es una creencia que se ha instalado generando efectos neuropsicológicos similares a los de las necesidades normales, llevando a una “adicción” a dichos estados. Cuando hay ausencia de satisfacción de esa necesidad (o cuando no hay elementos de la realidad exterior que justifiquen la creencia) aparece la ansiedad.

Si se tiene la creencia de que se es tímido, se genera la necesidad de estar sólo, de estar encerrado o de evitar las situaciones sociales que exijan mucha introversión; cuando hay una situación social obligatoria (una reunión, una fiesta, una exposición en público), la ansiedad aparece poniendo al organismo en estado de alerta para que encuentre alguna manera de satisfacer la necesidad de aislamiento: sudan las manos, tiemblan las piernas, se genera irritabilidad hacia el ambiente social (por eso algunos tímidos pasan por antipáticos y agresivos); el comportamiento final: aislamiento; la consecuencia: poco éxito social.

Podemos escribir todo un libro lleno de ejemplos de cómo la creencia genera una necesidad y la ausencia de la satisfacción de esa necesidad produce ansiedad. Mientras tanto, propongo que una vez termines de leer este post, lo leas de nuevo, detenidamente. De tus preguntas nacerán los siguientes post sobre el tema y así se generará una interesante dinámica de aprendizaje para nosotros.

-----------------------------------

PD 1: Las inscripciones para el evento de este 5 de diciembre siguen abiertas. ¡Quedan unos cuántos cupos disponibles aún! Más información: drphyloel@gmail.com

PD 2: Este domingo se llevará a cabo el evento TALLER TEORICO PRÁCTICO DE SEDUCCIÓN ¡Para mujeres! Dictado en conjunto entre Carolina Suarez y Dr. Phyloel. Carolina es una mujer especialista en la enseñanza de la seducción íntima, manejo de maquillaje y vestuario, baile erótico y otras cosas más… Más información en drphyloel@gmail.com

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante. Para ver si estoy enfocado en el tema: por un lado se encuentran los mecanismos psíquicos que se encargan de aumentar el placer y disminuir el displacer. Cuando el placer no es alcanzado en tiempo y forma comienza la ansiedad. La prolongación de este estado de ansiedad, al no lograr aumentar el placer y disminuir el displacer, se convierte en patológico, es decir: aparecen los síndromes de abstinencias, o las fobias, como en este caso de timidez que se transforma en una fobia social. ¿Es correcto?
Osvaldo Daniel Del Castello.

Leonidas dijo...

Dr. Phyloel, por favor publica la información de tus eventos por el Foro. Más personas conoceremos de tus eventos.

LML

Anónimo dijo...

como romper con este patron de creencias negativas?

alejofcbrs dijo...

Si me considero timido, y cuando me enfrento a una situacion de exposicion en público, trato de reaccionar y pensar de otra manera, que sucede con la ansiedad??

Anónimo dijo...

Una vez creada la necesidad, como desahaces las cadena? Como desbaratas la creencia? Como puedes prevenir el seguir creando necesidades? Por que la ansiedad solo es un sintoma no el problema en si.

Ricardo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Benjamin dijo...

¿Qué ocurre si uno se está medicando para controlar la ansiedad pero no trabaja en modificar las creencias que la provocan?

Muchas gracias Dr. Phyloel

Saludos desde Chile

Dani dijo...

¡Hola Doctor!

Mientras leía su post me asaltó una pregunta:

¿Estos estados de ansiedad, y esas necesidades autogeneradas podrían remitir o desaparecer si realmente se desea?
Y si es así, ¿Usar PNL sería lo más indicado para conseguirlo?

Quiero decir, ¿Hasta que punto somos responsables de nuestro estado emocional, si es cierto que nuestros pensamientos generan respuestas físicas? Es un círculo vicioso terrible...

Gracias por su blog, y por su atencion. : )